This post is also available in:
El ingeniero agrónomo Juan José Madero, destacado especialista en bienes raíces rurales, expuso la situación actual del mercado de tierras en la Patagonia y en toda Argentina en una conversación con NoticiasNet. Basándose en décadas de experiencia en trabajo de campo y corretaje, combinó conocimientos técnicos con observaciones directas de productores e inversionistas.
Madero explicó que el mercado inmobiliario rural argentino está fuertemente condicionado por la política, la política tributaria y los cambios regulatorios, factores que a menudo influyen más en las decisiones que la capacidad productiva de la tierra. Según el experto, cada señal gubernamental afecta rápidamente las expectativas, lo que se traduce en una demanda más cautelosa o más activa y repercute directamente en el volumen de consultas y transacciones cerradas. Por ello, argumentó, no basta con observar el precio de venta por hectárea; comprender las fuerzas que subyacen a esas cifras es clave para predecir la dirección del mercado.
En este contexto más amplio, Madero se centró en la Patagonia, una región que describió como «lejos de ser homogénea» tanto en su paisaje como en el comportamiento de sus mercados. La dividió en tres grandes subregiones, cada una con su propio clima, perfil de producción y tipo de inversor, lo que dio lugar a niveles de actividad y formación de precios muy diferentes.
La primera es la estepa patagónica, la más extensa, que se extiende desde el interior hasta la costa atlántica. Con un clima más árido y seco, escasez de agua y grandes distancias entre poblaciones, es el segmento menos desarrollado, caracterizado por una menor productividad, campos subutilizados e infraestructura modesta. «Es un mercado restringido, con pocas explotaciones y muchos propietarios que prefieren esperar antes que aceptar grandes descuentos», señaló Madero.
La segunda franja se extiende a lo largo de los Andes y ofrece bosques, lagos y ríos que sustentan tanto la agricultura y la ganadería tradicionales como un creciente mercado turístico y de estilo de vida. Aquí conviven alojamientos rurales, pequeñas fincas y segundas residencias, y las propiedades suelen atraer compradores de otras partes de Argentina y del extranjero, seducidos por el paisaje, las actividades al aire libre y la posibilidad de obtener ingresos turísticos. Esta combinación, según Madero, convierte al corredor andino en uno de los segmentos más dinámicos del mercado rural patagónico.
Finalmente, destacó los oasis irrigados en los valles fluviales, especialmente a lo largo del río Negro, donde el acceso al agua permite una agricultura intensiva y la producción de fruta de alto valor. En estas zonas, los huertos tradicionales y las pequeñas explotaciones irrigadas sustentan una demanda más estable, tanto de los productores locales que buscan expandirse como de las agroempresas centradas en cultivos orientados a la exportación. «Dentro de la Patagonia, los valles irrigados son donde las operaciones fluyen con mayor constancia y donde los precios de venta tienden a validarse más rápidamente», concluyó Madero.
Opciones de suscripción a noticias sobre bienes raíces en América Latina
Si valora estar bien informado y desea recibir noticias específicas sobre bienes raíces e inversiones por correo electrónico, únase a más de 39.400 suscriptores a nuestras publicaciones en inglés, español o portugués. Es un recurso valioso para inversores nuevos y experimentados.
Erick Arroqui Storni is a Sales and Marketing Specialist at Gateway to South America, helping international investors navigate Argentina’s real estate market. He brings local insight into one of the country’s fastest-growing regions, driven by major mining investment and its impact on land values and development.
With a degree in Business Administration and experience in natural resources and technology, Erick has conducted technical due diligence on land and mining assets. A dual Argentine-German citizen, he is fluent in Spanish, English, and German, and works effectively across cultures to connect foreign buyers with emerging opportunities in Argentina’s interior.


